Decidí continuar con mi decisión de separarme y seguir adelante, aún tenía muchos miedos, aún no sabía a ciencia cierta hacia donde iba, pero el camino ya no era tan obscuro como al inicio.
En este momento aún me encontraba relativamente sola, ya que en esos momentos aún estaba alejada de mi familia, mi Mamá tenía poco de haber muerto, mi Papá vivía con una de mis hermanas, demasiado lejos de mi, con mi hermana mayor no tenía relación alguna desde hacía muchos años, tampoco tenía comunicación con mis hermanos hombres y la única hermana con la que podía platicar de lo que estaba viviendo se había ido a pasar unos meses con su hija que vive en Guadalajara; así que, durante algunas semanas o meses ya no sé, realmente, en esta situación pierdes la noción del tiempo; hay ocasiones en que transcurre tan lento y en otras ocasiones se iba tan rápido, lo que sí recuerdo es que no dormía bien; algunas ocasiones era porque no dejaba de pensar y pensar, en otras realmente no quería dormir, no quería que el día acabara y que todo siguiera igual, pensaba, Dios que se termine todo esto, que no continúe, que se acabe el dolor.
En ocasiones en verdad esperaba que al día siguiente todo fuera diferente, que él no estuviera, que sólo mis hijos y yo estuviésemos ahí y que ya no sintiera más angustia, miedo, tristeza, en verdad quería que todo eso acabará.
La constante en esta época, fue no dejarme caer, a pesar de todo lo narrado; no sé, de dónde sacaba fuerza para estar de pie y que pareciera que no estaba soportando tanto y también durante todo este tiempo, siempre estuvo él presionándome y no dejándome respirar ( como siempre lo hizo desde novios) y todo con la intención de no darme espacio para pensar y que tomará la decisión de dejarlo; había días en que en verdad no quería llegar a mi casa, me quedaba dentro de mi coche en el estacionamiento del centro comercial en dónde trabajaba, con la intención de no llegar a mi casa y ver que él seguía ahí, pero me acordaba que también mis hijos me esperaban y avanzaba….
Me atrevo a preguntar.. cómo le haces mujer, como puedes soportar tanto y aún así continuar, porque, tal vez estás pasando por lo mismo o tal vez por algo peor y sé que aún así; sigues de pie avanzando, que te tambaleas, que te detienes un poco, respiras, te levantas y continuas sin parar
Afortunadamente no deje de caminar, avanzar, caminar, avanzar; hasta que un ángel me escucho, una mujer que al igual que yo, estaba pasando por algo igual o más doloroso; me escucho y sintió mi necesidad de salir de ese círculo en el que me ahogaba y me dijo que yo era una gran mujer, que ella consideraba que tenía la capacidad para postularme a un puesto de jefatura, el cual era fuer de mi ciudad y eso me daba la oportunidad de cambiar del centro de trabajo que tanto me asfixiaba y en el que viví situaciones; como tener sentadas frente a mí a dos mujeres que tuvieron algo que ver con mi exmarido, tener que interactuar con ellas y ser prudente de no hacer o decir algo que las ofendiera, ya que mi posición no me lo permitía ( era yo su jefa y tenía miedo de perder mi trabajo) y por otro lado escuchar a un amiga decirme; como pudiste soportar, que sangre fría tienes, yo que tú las hubiera corrido y aunque sé que no lo hizo con dolo, ella no se imaginaba el dolor y frustración que sentía, además de que todo mi cuerpo temblaba y sólo pensaba en salir corriendo y desaparecer.
Es inevitable pensar; porqué tuve que tolerar y suponer que pensaban todos de mí…siempre preocupándome del que dirán….
Te Amo y Te Abrazo

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